ESTRÉS

¿Qué es el estrés?

 

El estrés es una reacción física y emocional que todos enfrentamos cuando realizamos cambios en nuestras vidas. Estas reacciones pueden tener efectos:                                                              

Positivos: cuando nos hace enfrentar de forma constructiva con los problemas cotidianos y los retos.                                    

Negativos: cuando se torna constante, provocando depresión y enfermedad cardíaca.

 

El estrés puede provenir de cualquier situación o pensamiento que lo haga sentir frustrado, irritado, enojado o ansioso. Lo que es estresante para una persona no necesariamente es estresante para otra.

 

La ansiedad es un sentimiento de aprensión (recelo, desconfianza, sospecha) o miedo (temor). La fuente de esa inquietud no siempre se sabe o se reconoce, lo cual puede aumentar la angustia que se siente.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Cuáles son las situaciones que más le producen estrés a las personas?

 

La soledad: En una época supercomunicada, las personas se sienten solas, aun no estando solas.

Relaciones interpersonales: Las personas tienen vínculos en cantidad, pero no de calidad. Quizás tenga un millón de amigos, pero ninguno de calidad. No tiene un hombro donde apoyarse, o un oído que lo escuche.

 

Desafortunadamente identificar las causas del estrés no  siempre posible, para ello deberá realizar un inventario de lo que usted piensa que le está ocasionando el exceso de estrés.

¿Cuáles son los síntomas del estrés?

 

Los síntomas más comunes del estrés son tensión muscular, contracturas o dolor muscular, dolores de cabeza o migrañas, acidez estomacal, algunas veces manifestada por un gusto amargo en la boca, o exceso de salivación), insomnio. Otros síntomas que se ven son: aumento de la sensibilidad al llanto, irritabilidad, nerviosismo, enojo, y angustia.

 

¿Cuáles son las consecuencias a largo plazo del estrés?

 

Además de la pérdida de la felicidad presente, hay riesgo de padecer diferentes trastornos, y enfermedades, entre ellas se encuentran:                            

 

 

 

 

 

 

 

  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                                                                  

 *Los marcados con negritas son los más vistos en la consulta médica.                                   

Todas estas enfermedades obviamente desencadenaran perdida de felicidad futura.

¿A cada individuo lo puede afectar de manera distinta? 


Correcto, el estrés no afecta a todas las personas de igual manera. Lo que afecta a uno no afecta al otro. Todos tenemos un órgano de choque (conocido medicamente como órgano blanco). Este órgano es el más débil de nuestro cuerpo, y lo heredamos genéticamente. Cuando nos preocupamos (estrés) nos irritamos, nos enojamos, amargamos, no disfrutamos la vida, descargamos todas nuestras tensiones en este órgano, produciendo enfermedades como: enfermedades autoinmunes (lupus, hipotiroidismo, hipertensión), otros pierden el pelo, a otros les afecta el estomago (gastritis, ulcera) o el colon (Colon irritable). Algo que a diario veo en mi práctica médica.

 

No tengo casi ninguno de los síntomas mencionados, sin embargo, ¿Cómo puedo estar seguro que realmente no tengo estrés?

 

Usted tiene estrés, si: vive en un estado de preocupación permanente; demuestra hábitos de nerviosismo en el habla, al comer o al moverse; es decir  levanta la voz cuando habla, come apurado o parado, o realizando alguna otra actividad, corre de aquí para allá y se lo nota tenso.  Además, las personas con estrés se muestran irritables, ansiosas, sin paciencia,  manifiestan desinterés en los otros, porque están muy preocupados por “resolver” sus cosas, y hasta incluso tienen reacciones agresivas en contra de otros, por lo tanto, las relaciones interpersonales se ven muy agravadas.  Realice la encuesta aquí.

 

¿Qué sucede cuando me preocupo?

La mente no tiene la capacidad de diferenciar entre el mundo real e imaginario, entonces cuando usted mira una película o tiene ciertos pensamientos, el cuerpo empieza a segregar sustancias (adrenalina, noradrenalina y otras sustancias químicas) como si el suceso estresante estuviera siendo vivido por usted en ese momento. También podemos desencadenar este proceso a través de nuestros pensamientos, si los mismos no son puros correctos, o si nos adelantamos a ciertas situaciones y atraemos la preocupación, suponiendo que una desgracia va a pasar o algo malo le va a suceder a mi esposo/a o hijos/as. El cuerpo empieza a reaccionar como si esa situación fuera real, por ello la preocupación excesiva no es algo productivo ni saludable para su sistema de defensa y recuperación de cualquier enfermedad que este viviendo.

¿Qué es lo más importante que debo conocer acerca del estrés?

Lo más importante que usted necesita conocer son  los tres problemas característicos del estrés.                                                                                                   

El primer problema es que la persona estresada experimenta la pérdida de control, no sabe como ejercer el control, como estar al mando de la situación, muchas veces al punto de la desesperación, aunque no siempre es consciente de ello.

 

 

El segundo problema es que, al no frenar para  reflexionar y preguntarse: ¿Qué está pasando con mi vida? ¿Hacia dónde voy? ¿Dónde hay personal calificado que me pueda brindar ayuda profesional? La persona se aferra a falsos bastones, como la adicción a la comida en busca de placer y consuelo, o a las drogas ilícitas y lícitas, en especial a los psicofármacos (ansiolíticos y antidepresivos) autosuministrados sin una supervisión médica. Lo cierto es que la pastilla ansiolítica, me duerme, pero no me ayuda a resolver mis problemas que son los que me tienen intranquilo y por los cuales no descanso, sumado a esto la pastilla altera la calidad del sueño y no permite tener una mente despejada y clara para resolver los problemas de la vida, que en un primer término son los que están ocasionando estrés. Al no haber un descanso reparador, se recurre a estimulantes artificiales del sistema nervioso para suplir las energías que ya no existen, entre ellos: el tabaco (nicotina), la cafeína en todas sus formas (café, té, mate, chocolate), o comidas dulces, son los favoritos de la mayoría de las personas para poder funcionar y “enfrentar” la vida.  Todo esto genera un círculo de dependencia extrema, del cual resulta cada vez más difícil salir sin ayuda externa.  Sumado al efecto nocivo a nivel físico y mental de las sustancias adictivas ingeridas, la persona comienza a exigirse más de lo que puede generando un desgaste en su vida y su rutina.

 

El tercer problema que debe conocer es que muchas veces, no podrá sobreponerse al estrés y tomar control de su vida sin una ayuda externa, y por lo tanto necesitara de un profesional calificado que le  ayude a descubrir el factor estresante en su vida y le brinde las herramientas para sobreponerse al mismo,  a los fines que pueda recuperar el control de su vida.

 

¿Cuál es la terapia convencional para el estrés y que problemas puede traer como consecuencia?

La propuesta profesional actual para abordar el estrés es insuficiente porque propone  el consumo de ansiolíticos, antidepresivos u otros psicofármacos,  sin que el paciente tenga una guía y un apoyo para abordar el problema desde lo personal. Es decir que, tales propuestas sólo abordan el problema desde la perspectiva física, sin dar una solución a la parte emocional, por lo tanto, estas “soluciones” se caracterizan por tener resultados a corto plazo, al no tratar el verdadero problema en cuestión.

 

Recuerde usted no se enfermó por no tomar la pastilla, por lo tanto la solución a su problema no está en la pastilla, sino en tener las herramientas que no posee para enfrentar el estrés.

 

Si usted tiene estrés y sigue adelante,  es muy posible que pague un alto precio en su salud, por ello le recomiendo que, si es que se ha  identificado con algunos de los síntomas mencionados anteriormente (link), dolencias o enfermedades,  realice un curso de  estrés donde se aborde el tema en forma integral, desde la parte física, laboral, familiar (grupos de apoyo de resilencia), y principalmente desde lo interior, para que cuando una crisis lo golpee, tenga herramientas para enfrentarla y pueda volver a levantarse, mirando a la vida de frente, y no refugiándose en la desesperación o la pérdida de control de su vida.

 

Si en el futuro no quiere hacer reflexiones tristes y desdichadas, debe dedicar ahora tiempo a su salud. ­Hoy es el tiempo del cambio, apueste al mismo y regálese un curso de la felicidad.