Grasas Trans

El consumidor, confiado en la información de la etiqueta, puede ingerir cantidades importantes de ácidos grasos trans sin percibir el riesgo que esto implica para su salud.

Si bien en Argentina existen estipulaciones para los ácidos grasos trans en los alimentos manufacturados, no las hay para las panaderías y restaurantes, los cuales pueden emplear grandes cantidades de grasas hidrogenadas sin impedimento alguno, a costa de la salud de la población.

En un estudio realizado en Argentina en panes de primerísima calidad se demostró que una porción (25 g) de pan blanco y de salvado contenían 4.800 y 6.800 mg. de ácidos grasos trans*; seis galletitas saladas, 1.320 mg; seis galletitas dulces, 1.920 mg; un alfajor de dulce de leche, 1.880 mg; un alfajor de frutas, 1.2320 mg de AGT. Como ejemplo de producto frito,100 g de papas fritas (una porción) contiene 6.300 mg**.

 Referencias:

* Pueyrredón, Paula, Rovirosa, Alicia, Torres Agüero, María E., Uicich, Raúl, “Ácidos grasos trans. Actualización y situación argentina. CESNI (Centro de Estudios sobre Nutrición Infantil), publicado en la Revista de la Sociedad Argentina de Nutrición 10(3): 61-68, 1999.

** Peterson, Graciela, Aguilar, Daniel, Espeche, Marcelo, Mesa, Milton, Jáuregui Hernández, Patricia, Simi, Marcelo, Tavella, Marcelo, “Ácidos grasos trans en alimentos consumidos habitualmente por los jóvenes en Argentina”, Arch Pediatr Urug 2006, 77(1), 59-66.